Mi madre me acaba de regañar. Otra vez. ¿Qué por qué siempre estoy con el móvil o con los libros? Porque yo quiero escapar de la realidad y liberarme de mis pensamientos. ¿Qué por qué nunca enciendo la luz o subo las persianas? Porque ahí está el mundo exterior y yo quiero alejarme de él. Ella nunca me entenderá y nunca va a hacerlo. Quiere que sea “la hija de sus sueños” pues que deje de hacerlo porque nunca lo seré y no quiero serlo.